¿Cómo mejorar la comunicación? 4 estrategias sencillas

A la hora de plantearnos cómo mejorar la comunicación podemos encontrarnos perdidos… Comunicar es algo que hacemos cada día, y las prácticas en este sentido están tan naturalizadas como fosilizadas en nosotros mismos. Eso sí, que comuniquemos cada día no significa que lo hagamos bien. Todos (hasta los mejores comunicadores) podemos mejorar en este aspecto, ¡y hacerlo nos reporta muchos beneficios!

4 acciones que debo llevar a cabo para mejorar mi comunicación

Tranquilidad, que nadie nace sabiendo. Si bien hay personas que tienen mayor talento de partida, la comunicación se practica y se mejora. Consolidaros como comunicadores expertos os llevará horas de formación y de asesoría, pero hay algunos puntos que podemos tener en cuenta para mejorar parcialmente nuestras prácticas comunicativas. Vamos a por ellos.

1. Saber qué debo mejorar como comunicador

Lo primero es la autocrítica. Esto, en cualquier plano de la vida en el que individualmente queramos sacar una mejor versión propia. Pregúntate cuáles son tus puntos débiles, pues decir “comunicación” es algo demasiado amplio y abstracto. Baja a la tierra, hazte preguntas prácticas para conocer tu talón de Aquiles. Algunas pueden ser:

  • ¿Noto complicidad con mis interlocutores al hablar?
  • ¿Me cuesta expresar con sencillez las cosas?
  • ¿La gente me presta atención cuando hablo o la pierdo rápidamente?
  • ¿Suelo entrar en conflictos sin darme cuenta?
  • ¿Dejo cosas por decir?
  • Cuando me responden a un email, ¿noto buenas vibraciones?
  • Al hablar por chat, ¿hay demasiada frialdad o evitación por parte de mi interlocutor?
  • ¿Descubro que algo que expliqué se ha entendido mal?
  • ¿Mis clientes no han entendido aquello que me hace diferente de la competencia?

Responder a estas y otras preguntas (son solo ejemplos, ¡imaginación al poder!) te hará darte cuenta de en qué puntos puedes mejorar tus habilidades comunicativas. Eso sí, después de analizar en qué debes mejorar, analiza qué aspectos de la comunicación son más importantes para conseguir tus fines (por ejemplo, si no estás reteniendo clientes por precio, tal vez tengas que reforzar la respuesta a la última pregunta que planteamos arriba).

2. Sonreír

Con este punto no hay misterio… Si en el anterior te dábamos una serie de procesos en forma de pregunta, en este es simple: sonríe más. Y no solo en el cara a cara o en tus speech. La sonrisa por teléfono se nota, las personas sabemos si alguien sonríe o no por el tono de su voz. Sonríe también por email y chat usando emojis (sin pasarte, tampoco, como en la vida real, vaya).

La sonrisa tiene múltiples beneficios en la comunicación y en nuestro día a día. Hay estudios que demuestran que una sonrisa mejora nuestro estado de ánimo, incluso si la forzamos (y hasta detrás de la mascarilla). ¡Son contagiosas! Sonreímos cuando alguien nos sonríe, contagiándonos de su felicidad. Y hasta etiquetamos a las personas sonrientes como más competentes.

No hay que dar muchas más razones, ¿no?

3. Escuchar

La mayoría, cuando pensamos en mejorar la comunicación, pensamos en la producción. En escribir mejores mensajes, hablar con mayor claridad, hacernos entender… Y esto está muy bien, sin embargo, nos obligamos de la otra mitad de la comunicación.

Debemos recordar, siempre, que la comunicación es bidireccional. Si no, no es comunicación. Comunicar es, inevitablemente, tener uno o más interlocutores. Es nuestro deber conocerlos, prestarles atención y dejar que la interacción fluya teniendo en cuenta las necesidades de todos. De esto hablamos cuando hablamos de escuchar.

Y da igual el medio por el que nos estemos comunicando: no solo las palabras hablan, y no solo hay comunicación bidireccional en las relaciones cara a cara. Cuando hablamos en público también recibimos mensajes, aunque el auditorio esté callado (gestos de atención o aburrimiento, por ejemplo). Cuando comunicamos por redes sociales o en un blog lo mismo: nuestros lectores reaccionarán (lo veamos o no) y debemos prever sus reacciones, atender a las que sean visibles y actuar en consecuencia.

4. Comenzar a tener sensibilidad intercultural

Nuestro mundo está en constante movimiento. En la mayoría de los trabajos nos relacionamos con personas que vienen de lugares dispares, si no es que directamente trabajamos en un país que no es el nuestro. Es muy útil, para tener una buena comunicación, quitarnos la visión etnocéntrica de la cabeza. Repetirnos a nosotros mismos que nuestras costumbres no son únicas.

Porque el mundo es un lugar diverso y muchísimos malentendidos comunicativos en un idioma tienen que ver con el origen de las personas que participan en la comunicación. Un ejemplo típico es que los españoles tendemos a dejar menos espacio en el trato tú a tú que otras culturas (como las nórdicas), eso hace que los veamos como fríos y ellos a nosotros como invasivos…

Si ninguno de los dos tiene sensibilidad intercultural, claro.

No se trata de saber a ciencia cierta cada una de las prácticas culturales que hay en un país, sino de entender e integrar esta diferencia. De otorgar al malentendido con personas de otros lugares el beneficio de la duda. La próxima vez que notes una situación incómoda con alguien, trata de entender si se debe a diferencias en vuestras culturas.

Puedes preguntar directamente, de una manera educada, o, si es posible, posponer la comunicación para buscar información. Lo que nunca debes hacer es sentir una agresión por unos modos de comunicación distintos. ¡Seguramente sean lo normal en el lugar de origen de tu interlocutor! Y a esa persona le podría pasar lo mismo con los tuyos…

La respuesta a cómo mejorar la comunicación es extensa, pero por algún sitio hay que empezar…

Evidentemente, este artículo no os convertirá en Obama, McCann o Luther King. Pero sí que te da unas pautas para empezar a tener una comunicación efectiva. Os invitamos a poner en práctica todo lo expuesto, ¡veréis resultados que os sorprenderán! Ya sabéis: autocrítica, sonrisa, escucha y sensibilidad intercultural. Hasta podemos hacer un acrónimo: ASESI.

Y, si seguís con dudas, ya sabéis a quién acudir para una formación en habilidades comunicativas personalizada. Just saying.

Sobre el autor

Daniel Matilla

Experto en comunicación y aprendizaje. Se ha recorrido varios países con una mochila y los oídos bien abiertos. ¿Su fuerte? Conectar con las personas gracias a la comunicación intercultural. En la actualidad, es el Director de Estudios y colabora con Ontranslation creando contenido.

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